
TRANSFORMACIONES URBANAS Y MEMORIAS INTERGENERACIONALES EN ÑAÑA

Ana Vázquez (62 años), actual trabajadora en una fábrica de alimentos, representa el hito de la memoria discontinua y el choque perceptivo del retorno al territorio.
Su vínculo con Ñaña se divide en dos temporalidades críticas: una juventud como estudiante interna de la Universidad Peruana Unión (UPeU) entre 1982 y 1984, periodo en el que experimentó un paisaje predominantemente rural, pacífico y delimitado por la vida institucional, y su posterior retorno residencial definitivo en el año 2016.
Su testimonio devela un profundo "trabajo de memoria" (Jelin, 2002) activado por el drástico contraste material de la periferia actual, exponiendo cómo el tránsito de una escala agrícola a una urbe desordenada reconfigura los afectos y subvierte la antigua topofilia (amor al lugar) en una geografía de la alerta y la nostalgia.
Mapa cognitivo y sensible dibujado por Ana Rosales que devela sus lógicas de apropiación subjetiva y las fronteras psicológicas del territorio.
REGISTROS EXPLORATORIOS REGISTROS EXPLORATORIOS
Exposición del contraste visual y la transformación material del paisaje a través de los dos dibujos secuenciales producidos por la participante.
Registro cinestésico y somático de las rutinas de movilidad habituales y la experiencia corporal de la participante a ras de suelo.




